sábado, 15 de enero de 2011

Vergonzosa derrota en el Staples

El pasado 12 de enero tenía lugar en Los Angeles, ciudad de películas, el peliculón de la NBA. Todos (o el 97 % de los fans) sabían quién iba a ganar, sabían que era el duelo más disparejo de la Liga y que nada bueno nos sucedería a los Cavaliers... No fue algo malo, fue una auténtica vergüenza. Los Cavs fueron, literalmente, doblegados por 57-114 ante los Lakers. Los pupilos de Phil Jackson experimentaron como nunca antes los que era ejercer el papel de 'matón' sobre una cancha, jugando al baloncesto con facilidad abrumadora. Nunca antes nos habían vencido por tantos puntos, y nunca le habían encajado tan poca anotación a los Lakers. Uno de los retos para el aficionado de un equipo de capa caída, que ponen a prueba el verdadero espíritu del sentimiento que se tiene por el equipo.
Los Lakers jugaron contra un conjunto que no se encuentra al nivel exigido, que no se encuentra en un nivel que le permita plantar cara a los actuales campeones. El resulstado fue una franquicia NBA contra un equipo de instituto. En el primer cuarto ningún jugador superó los dos puntos, y el récord estaba en 5 al descanso.
"Espero que los chicos [en el vestuario] se sientan como yo. Sentí vergüenza. Los chicos parecían asustados".  Byron Scott
Y el entrenador tenía toda la razón del mundo. La estrella del equipo (si se vio alguna) fue Alonzo Gee con 12 puntos, 8 rebotes y 3 robos. El base que hasta ahora había logrado notables dobles-dobles en partidos anteriores, Mo Williams, terminó con 2 puntos y 1 asistencia. El rookie Manny Harris logró un balance +/- de -57. Samardo Samuel logró 1 canasta de 12 lanzamientos en tiros de campo. Y si en porcentajes totales nos centramos, el equipo terminó con 30 % de acierto en tiros de campo y 7,1 % de efectividad en triples (1 canasta de 14 intentos).
Los locales estuvieron mejor. Pau Gasol anotó 13 puntos y capturó 14 rebotes y 3 robos, Andrew Bynum hizo 15 puntos, 6 rebotes y 5 tapones, y Kobe Bryant logró 13 puntos y repartió 8 asistencias. Hablamos ahora una vez más del conjunto en sí de los jugadores, no de estadísticas individuales. En los Cavs sólo 2 jugadores superaron la barrera de los 10 puntos, siendo 7 en los Lakers. En equipo de California anotó un 50 % en tiros de 3 puntos (10 triples), además de capturar 11 rebotes y repartir 13 asistencias más. Robaron más, taponaron más, hicieron menos faltas y perdieron menos posesiones. Todo sonrió a Los Angeles, lo que demuestra de la más indiscutible manera la hegemonía que expuso el conjunto de Hollywood durante el 'enfrentamiento'.
Aún encima, en Hollywood hay un tercer personaje, que complica las cosas. Se trata de LeBron James que, como no, deja atrás Cleveland, pero no sus polémicas formas. Durante el transcurso del partido, LBJ6 estaba conectado a su cuenta de Twitter y navegando por la red social, escribiendo mensajes. Entonces, a conciencia o despistado (y me da a mí que era con intención), se planta en el tclado y escribe un revuelo, con las siguientes palabras:
"¡Qué locura! El karma es una p***a. Te atrapa siempre. No es bueno desear el mal a nadie. ¡Dios lo ve todo!" LeBron James
El jugador se excusa, pero la polémica continúa servida. El equipo de Phil Jackson se lleva los halagos y nosotros nos marchamos del Staples en silencio, humillados y con la cabeza baja. Tenemos que pensar en el próximo partido. Eso pasa, y nosotros no podemos hacer nada, son los Cavaliers contra el mundo...

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